Viviendo años

En la vida hay momentos que sabes que, tarde o temprano, ocurrirán al menos una vez al año: resfriarte, apuntarte al gimnasio después de navidades, echar un polvo (o al menos intentarlo), y por supuesto, cumplir años.
Hoy me toca pasar a mí por este trance, por llamarlo de alguna forma. Y es que no me acuerdo muy bien cuando el cumplir años dejó de ser para mí un día de fiesta y felicidad para convertirse simplemente en un día más, por mucho que los demás traten de impedirlo. Tampoco me acuerdo muy bien cuando comenzó de ser un día perfecto para que todos los que me rodeen se empeñen con fervor en recordarme que soy más viejo. Y tampoco me acuerdo cuando dejé de recibir felicitaciones cara a cara de la gente que verdaderamente son mis amigos para recibirlas de gente que no conozco a través de Facebook.
Tal vez, el principal problema de cumplir años no sea precisamente el de sumar uno más a tus espaldas, sino el echar la vista atrás y ver que ese año que has dejado atrás lo has malgastado de forma estúpida. Creo que cuando eso me llegase a ocurrir, sería cuando me sentiría verdaderamente viejo. Es cierto que todavía me quedan un montón de cosas por hacer y un sinfín de ilusiones por cumplir, pero también he concluido proyectos, sigo haciendo cosas que hacía cuando era un crio, y he visto como se han cumplido o chafado mis esperanzas e ilusiones. Este es el secreto de la eterna juventud, y no el preocuparte de que tu ropa ya no esté a la moda,  que tu masa capilar solo sea un mero recuerdo, o el querer comprarte esa moto deportiva con la que piensas que te quitarás 20 años por arte de magia cuando te enfundas la chaqueta de cuero y te sientas en el sillín.
Así que aquí estoy, escribiendo en mi humilde blog el día de mi cumpleaños en vez de estar comiendo una enorme tarta de chocolate repleta de velas que mis pulmones son incapaces de apagar de un solo soplo. Pero me da igual, porque sigo sintiéndome más vivo que nunca, y sigo con más ilusión por seguir cumpliendo años que nunca. Porque sé que como deje de hacerlo, dejaré de vivir años para sólo cumplirlos.

Comentarios

  1. Eres todo un ejemplo a seguir. Gracias por ser Primo de este mendruguillo

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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